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  • Writer's pictureCarlos Vélez

No Tengo que Sobrevivir

Updated: Jul 8, 2023



Durante los últimos años he estado trabajando con pastores que han pasado por muchos desafíos en sus ministerios. Han pasado por rechazos, traiciones, humillaciones, por una falta de ser apreciados y por muchas decepciones. Uno de ellos me dijo: “Pastor Velez, me siento sólo, abandonado, atacado, criticado en mi ministerio.” Hechos 20:24-27 (RV 60)


24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. 25 Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro. 26 Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; 27 porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.


Hablemos sobre el tema “Sobrevivir.” Continuamente estamos tratando de sobrevivir. Nuestro impulso natural nos empuja a que sobrevivamos, a que tratemos de salvarnos de algo o de alguien.


Tengo que recordarme a mí mismo cada día de que no tengo que sobrevivir. (De hecho, tengo en mi oficina un cuadro que me recuerda y dice: “No tengo que sobrevivir.”) Mantengo ese cuadro en el lugar donde estudio y oro al Señor porque es en esa oración de guerra contra Satanás y contra los principados que como ministro del Evangelio soy tentado a sobrevivir y luchar con mis propias fuerzas.


Cuando se estaba haciendo la nave espacial Apolo, tuvieron un conflicto los científicos y los ingenieros, los científicos querían todo el espacio posible para el equipo científico, pero los ingenieros dijeron que no, porque tenían que considerar la seguridad, por si acaso un problema surgiera o un sistema fracasara tenían que tener un sistema de seguridad. Así que, hubo un gran conflicto. Tuvieron que preguntarles a los astronautas que era lo que ellos preferían. Ellos se decidieron por el sistema de seguridad.


Ellos no son los únicos que se deciden por un sistema de seguridad y yo creo que este es el problema número uno en la iglesia.


Lo que hizo que Pablo fuera un hombre con bendición y espiritualmente prosperado es que no tenía que sobrevivir. Yo creo que el tratar de sobrevivir es nuestro problema número uno, creo que ese problema lo tenemos en nuestra vida personal, en nuestras iglesias y en nuestras denominaciones.


Este instinto de sobrevivir, de mantener nuestra cabeza arriba del agua, de controlar y ganar, es la causa de que estamos tibios en tantas áreas.


En lugar de ser personas de convicciones, llegamos a ser personas de confusión y comodidad. En lugar de tomar decisiones correctas, tomamos decisiones populares. Estamos buscando como sobrevivir.


El sobrevivir nos estorba para obedecer a Dios, y llegamos a la conclusión de que hay en nosotros más de Jacob que de Israel; nos roba del poder y la bendición de Dios en nuestra vida, porque buscamos la aprobación del hombre y no la de Dios.

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