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  • Writer's pictureCarlos Vélez

La Familia del Líder

Updated: Jul 8, 2023

1 diciembre, 2019



Tener una familia estable es una de las tareas más retantes en la vida de un líder. ¿Por qué? Porque para cada persona su familia es como su alma. La estabilidad puede ser medida de muchas maneras. Para algunos, una familia estable es en la que todos hacen lo que el líder desea, para otros, es una donde cada persona se alinea en la misma dirección. Tristemente veo más y más que las familias de los líderes son el reto más grande en el desarrollo y la vida de cada persona que tiene la responsabilidad de liderar. Pareciera que podemos liderar a todos menos a los nuestros y si lo hacemos es porque ellos han rendido su voluntad y entendimiento en el altar de nuestros deseos.


El Dr. John Maxwell establece: “Éxito es cuando aquellos que están alrededor tuyo te aman y te respetan”. Creo firmemente que en muchas ocasiones ese amor y respeto viene de la difícil decisión de respetar la voluntad y decisiones de los demás añadiéndole valor aún cuando sus resultados no sean los más deseados. Sencillamente, hay que saber cuando acercarlos y cuando dejarlos ir, confiando absolutamente que la inversión que hemos hecho en ellos dará fruto y ese fruto prevalecerá.


Existen siete (7) características que deben poseer las familias de aquellos que son líderes. Estas siete cualidades no son cosas que hacemos en una lista de tareas obligatorias; simplemente si usted es un verdadero líder esto será absolutamente natural para usted. Estas son:


  1. Una familia estable expresa aprecio por cada uno de sus miembros regularmente.

En una familia estable los miembros conocen el temperamento de los demás, desarrollan sensibilidad por cada uno de acuerdo con su contexto y continuamente utilizan un lenguaje verbal y no-verbal para expresarse afecto y valor. Hay una razón por la que el 90% de las personas encarceladas, sus padres les dijeron desde niños que terminarían en la cárcel. El poder de nuestro aprecio (o desprecio) tiene efectos reales y tangibles en nuestra familia.


  • Una familia estable le da prioridad a pasar tiempo juntos regularmente.

En una familia estable existen prioridades para eventos significativos, necesidades significativas que deben ser atendidas como familia, separan tiempo para disfrutar juntos, descubrir juntos, separan tiempo para estar a solas uno a uno y desarrollan tradiciones familiares. Dan Coastes señala: “Nuestros hijos no siempre tienen problemas en nuestro ‘tiempo de calidad’”. Desde muy chicas enseñé a mis hijas que siempre podrían entrar a mi oficina, sin importar la hora o el momento. Si algo conocen es que siempre estoy accesible para ellas.


  • Una familia estable responde a problemas o crisis de una manera responsable y positiva.

Toda familia tiene crisis, si usted no lo cree, es porque no tiene familia. No todos responden igual en las crisis ya que estas pueden unir o destruir a la familia. Entonces debemos atacar el problema y no la persona, descubrir los hechos y no las suposiciones, enumerar las opciones escoger la solución que mejor se ajuste a su realidad familiar y nunca retirar el amor a su familia. Si te dijera que cada decisión que los miembros de mi familia han tomado ha sido excelente, le mentiría. Pero también sé que cada decisión que he tomado tampoco ha sido la mejor y mi familia ha estado ahí para responder, apoyar y movernos hacia adelante.


  • Una familia estable demuestra un fuerte compromiso con cada uno.

Una familia debe estar unida espiritual, emocional, física y mentalmente. Eso no se da naturalmente, es el resultado de mucho dolor, lágrimas, momentos de felicidad y arrepentimiento. No es en los momentos mas felices que esto se desarrolla, es en los momentos duros de la vida donde el compromiso fuerte con cada uno es probado y afianzado. Es cuando oramos juntos, compartimos nuestros fracasos, cuando celebramos juntos y cuando lloramos juntos que lo que somos se solidifica. La tarea más difícil de un líder es liderarse a si mismo y liderar a los que están a su alrededor que no lo ven como líder sino como parte de su propia familia.


  • Una familia estable se comunica consistentemente entre ellos.

Si usted desea desarrollar esta comunicación consistente necesita ser consistente. Hay que desarrollar plataformas funcionales de comunicación, saber cuando no comunicarse, motivar la trasparencia y la honestidad en las conversaciones y saber que si invertimos en el corazón de nuestra familia tenemos que confiar que eso dará fruto en algún momento aun cuando nuestros ojos no lo vean inmediatamente. He criado dos hijas independientes. Eso me enorgullece, me llena de gozo, pero tiene un costo. Respetar esa independencia a veces es doloroso. Pero se que al final su carácter, determinación, su insistente esfuerzo de dar lo mejor y su valentía producirán cosas impresionantes.


  • Una familia estable comparte un sistema de valores comunes.

Los valores son un filtro que toman decisiones por nosotros. Cuando esos valores son compartidos se convierten en el fundamento para la unidad y fortaleza familiar. Desde muy temprano en nuestra familia invertí tiempo significativo en mostrarles que hay gente ganadora y gente perdedora, que el temor a Dios era indispensable en la vida, que pasar tiempo juntos nos ayudaría a descubrir el mundo y a nosotros mismos y que hay gente que solo toma cosas y otros que dan cosas y nosotros somos de los que dan, no de los que toman. Nuestros valores nos han llevado a donde estamos hoy. ¿Deseas un destino distinto? Evalúa tus valores, ahí está la clave.


  • Una familia estable ha escuchado la frase “Yo lo hice mal y fue mi culpa”; tanto de hijos a padres como de padres a hijos.

Nada me ha hecho crecer más en mi vida personal que con integridad venir donde mi esposa e hijas y confesar cuando lo he hecho mal. Cuando era joven pensaba que reconocer los errores era una señal de debilidad y que perdería credibilidad y autoridad. Nada más lejos de la verdad. Rendir cuentas a la familia sobre carácter, decisiones, actitudes, maneras de vivir y mi vida espiritual ha sido una de mis más grandes experiencias de crecimiento. Reconocer nuestros fracasos fortalece nuestra vida y la de nuestra familia. Nada aumenta más la autoridad que la vulnerabilidad.


Liderar una organización es un privilegio maravilloso, pero liderar nuestra familia es un honor del cielo. No siempre vamos a ser exitosos en cada decisión que tomemos y no siempre recibiremos un reconocimiento por cada proyecto terminado, pero el ver crecer nuestra familia en amor, creatividad, madurez, compromiso, sensibilidad, estabilidad, entrega y unidad es la mayor recompensa que cualquier ser humano pueda recibir. Muchos dicen que su familia son su alma. Es por eso por lo que la pregunta de Jesús es tan apropiada: “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?” (Mateo 16:26). Invierte en tu familia.

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