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  • Writer's pictureCarlos Vélez

El Líder Irresponsable

Updated: Jul 8, 2023

1 abril, 2021



Nada produce mayor irresponsabilidad en el liderazgo que el ejercer autoridad sin estar bajo autoridad. Sin importar cuantas personas hay debajo o por encima de nosotros el poder de la autoridad reside en la sujeción. Durante mi vida he visto en muchos líderes y en ocasiones en mi mismo esta actitud desafiante que solo destruye al que la ejercita. El pensar que podemos ejercitar algo a lo que no estamos dispuestos a someternos nosotros mismos es una fantasía que nos lastimará profundamente y a todos aquellos que están a nuestro alrededor.

La palabra clave de todo este proceso de aprender a ejercer autoridad a través de estar sometidos a ella es la humildad. La humildad lejos de ser una debilidad es un valor en el liderazgo. La humildad no es pensar menos de ti, sino pensar en ti menos. Es comprender que el liderazgo es un privilegio dado para añadir valor a los demás y no para servirnos a nosotros mismos. Warren Wiersbe definió la humildad de esta manera: “la humildad es la gracia que se ejercita cuando uno sabe cuánto la necesita”. Si le das autoridad a alguien orgulloso comenzará a dar órdenes. Pero cuando le das autoridad a líderes humildes, crecen, se someten aún más y comienzan a recibir órdenes.

Cuando el primer presidente de los Estados Unidos de América, George Washington, aceptó el cargo de Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario de los Estados Unidos, no tenía una vasta experiencia militar, pero tenía carácter y humildad. Su ejército veía de primera mano lo que sacrificaba al convertirse en su líder y lo admiraban por esa misma razón. El gran historiador Gordon S. Wood destaca: “El genio y la grandeza de Washington estaban en su carácter…Era su carácter moral lo que lo distinguía de los demás hombres”. Sus soldados eran fieles a la causa, no por la causa en sí, sino por el carácter y la humildad del que lideraba la causa. Recientemente conversando de este tema con uno de mis mentores, el Dr. Abel Ledezma me decía: “La gente sigue la visión cuando cree en ella, pero la cumple cuando puede creer en aquel que posee la visión”.

Recibimos la autoridad de aquellos que están por encima de nosotros, nuestro valor como líderes reside en nuestro carácter y si estamos dispuestos a pagar el precio que conlleva liderar con humildad. La microgestión es la forma de dirigir donde por decreto ejecutivo se intenta liderar a otros. Esto es un insulto a sus colegas y una pérdida de oportunidad para mostrar el carácter creativo del liderazgo. Usted no utiliza un cañón para matar una mosca. De la misma manera, nuestra manera de hacer las cosas tiene tanto o igual impacto que lo deseamos lograr. Hay líderes que se dejan llevar por el título que tienen en el letrero de la puerta de su oficina, pero en la forma en que lideran nos dejan saber que no merecen el letrero ni la puerta.

El líder irresponsable desea que otros hagan lo que él o ella no están dispuestos a entregar. El líder que no comprende el valor de la verdadera autoridad demanda, exige y argumenta por una obediencia necesitada pero no entregada. Es cuando el líder llega a ese punto donde nos damos cuenta de que es esclavo de su ego y no bajo autoridad. Se líder jamás verá resultados permanentes, carecerá de un verdadero equipo y estará a merced de la manipulación y el constante desafío de cambios en su grupo de trabajo porque todos pronto se darán cuenta que hay una sola meta: tratar de satisfacer el insaciable ego de un líder frágil e irresponsable. El líder irresponsable que no entiende el balance entre ejercer y someterse a la autoridad pregunta ”¿cuántas personas trabajan para mí?; pero el líder responsable que comprende que la autoridad es dada y por ende para ejercitarla hay que someterse a ella pregunta: ¿para cuántas personas trabajo?

Hoy delante de usted hay una gran oportunidad de pensar que su liderazgo es para su beneficio o para el beneficio de otros. Si opta por la primera le garantizo un absoluto fracaso en su gestión y resultados. Por otro lado, si opta por la segunda satisfacción absoluta en saber que no se trata de que puede hacer para usted mismo, sino cuanto más se puede lograr a través de los demás. Sea un líder bajo autoridad y la suya llegará lejos.

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